Empresa familiar
La planificación de la empresa familiar empieza mucho antes de la sucesión. En Ribas Alvarez ayudamos a las familias empresarias a anticipar estas decisiones y a definir una estructura empresarial, patrimonial y sucesoria coherente con su proyecto de futuro.
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Nuestro objetivo es preservar lo que la familia ha construido, facilitar su continuidad y preparar la empresa para las siguientes generaciones.
La empresa familiar es mucho más que una estructura empresarial. A su alrededor conviven empresa, familia y patrimonio, tres realidades estrechamente vinculadas que evolucionan con el tiempo y que requieren ser planificadas de forma conjunta.
Con el paso de las generaciones surgen nuevas necesidades: la incorporación de los hijos a la empresa, el relevo en la gestión, la transmisión de la propiedad, la convivencia entre distintas ramas familiares o la necesidad de preservar el patrimonio construido durante años.
Planificamos la empresa familiar desde una visión global
No hay dos empresas familiares iguales. La composición de la familia, la estructura de la propiedad, el patrimonio acumulado y la manera de entender el futuro de la empresa determinan las necesidades de cada familia.
Por eso, antes de plantear cualquier actuación, es necesario entender dónde está hoy la familia empresaria y adónde quiere llegar.
A partir de este análisis, trabajamos de forma coordinada los distintos ámbitos que inciden en la continuidad de la empresa familiar.
- Planificación del relevo generacional, preparando con tiempo la futura transmisión de la propiedad y, en su caso, de la gestión de la empresa.
- Planificación fiscal de la empresa familiar, revisando el cumplimiento de los requisitos necesarios para preservar los beneficios fiscales vinculados a la titularidad y transmisión de la empresa.
- Planificación sucesoria, coordinando testamentos, donaciones, pactos sucesorios y otros instrumentos con la estructura empresarial y patrimonial de la familia.
- Protocolo familiar, definiendo las reglas que deben regir las relaciones entre familia, propiedad y empresa y anticipando cuestiones que pueden resultar especialmente relevantes con la llegada de nuevas generaciones.
- Reorganización empresarial y patrimonial, revisando si la estructura societaria existente es la adecuada o si conviene adaptarla mediante sociedades holding, fusiones, escisiones, aportaciones u otras operaciones de reestructuración.
- Ordenación del patrimonio familiar, buscando el equilibrio entre patrimonio empresarial y personal y preparando su conservación y futura transmisión.
La planificación no consiste en adoptar medidas aisladas, sino en conseguir que la estructura societaria, la fiscalidad, el patrimonio y la sucesión respondan a una misma estrategia familiar.
Anticiparse permite decidir
En muchas empresas familiares, determinadas decisiones no se plantean hasta que se acerca una jubilación, una sucesión o la transmisión de participaciones. Es entonces cuando se revisan los testamentos, se valora la necesidad de un protocolo familiar o se plantea una reorganización societaria.
Pero estas decisiones deberían ser el resultado de una reflexión previa y no su punto de partida.
Planificar con tiempo permite definir qué modelo de propiedad y de gestión se quiere preservar, preparar la incorporación de las nuevas generaciones y establecer las reglas que deben facilitar la convivencia entre familia y empresa.
También permite revisar anticipadamente el cumplimiento de los requisitos fiscales de la empresa familiar y adaptar, cuando sea necesario, la estructura societaria y patrimonial antes de que se produzca la transmisión.
Una planificación adecuada permite:
- Preparar el relevo generacional sin comprometer la estabilidad de la empresa.
- Preservar el patrimonio familiar y facilitar su transmisión.
- Prevenir conflictos entre las distintas generaciones o ramas familiares.
- Separar adecuadamente propiedad, familia y gestión y definir el papel de cada una.
- Preservar los beneficios fiscales de la empresa familiar, revisando periódicamente sus requisitos.
- Tomar decisiones con tiempo, cuando todavía existen distintas alternativas.
En definitiva, se trata de preparar hoy la empresa y la familia para las decisiones que deberán tomar mañana.
Contacta con nosotros y hablemos del presente y futuro de tu empresa familiar.
En Ribas Alvarez trabajamos junto a la familia para entender la realidad de cada familia empresaria y convertirla en una estrategia empresarial, patrimonial y sucesoria a largo plazo.
Porque una sucesión bien planificada no empieza cuando llega el momento de transmitir la empresa. Empieza mucho antes.
Marta Oduber